domingo, 8 de julio de 2012
Balanceando...
Cuando acaba un curso académico me gusta hacer balance, de lo que ha pasado y de lo que no. Otro año más en Sevilla y quizás el penúltimo...
Este año comenzaba enfrentándome a un nuevo doble reto: irme a vivir a un sitio nuevo en el que no conocía a nadie y la ausencia de algunas personas muy importantes.
Cuando comienzas todos son nervios, dudas y preguntas. Menos mal que me sentí totalmente acogida desde el primer momento en mi nueva residencia. Es algo que desde aquí quiero agradecer a las que han sido mis compañeras de piso este año y a las que nos seguís el próximo, espero que todo os vaya muy requetebién :)
Porque cuando abres una puerta es porque, muy probablemente, hayas cerrado otra y en esta ocasión puedo decir que no me arrepiento de esa decisión que tantísimos dolores de cabeza me dio en ese momento.
Es genial retomar el contacto con esos amigos con los que coincidí en 1º de carrera y la unión entre tantos ha sido estupenda entre año. Me costará olvidarme de esos desayunos en "el Corner", de los momentos de biblioteca en los que la señora de allí echaba a todos para cedernos a nosotras el sitio, de las múltiples ensaladas de la tienda de los bocadillos y Miri con su salsa vinagreta. Tampoco todos son risas, porque este año nos hemos hartado de hacer trabajos y surgen muchos momentos de tensión pero se hacen más livianos si te rodeas de los tuyos y lo superas con unas buenas risas.
Esta entrada no es absoluto una despedida ni nada por el estilo, es una forma de agradecerle a las personas que me han rodeado día a día (sea de cerca o en la distancia) lo feliz que me han hecho ser este año.
Esta entrada, si es que tú la andas leyendo, es porque también me gustaría que entrases a formar parte de mi vida porque aún no lo he conseguido y es un reto que me propongo casi a diario. Porque sabes que aun nos debemos muchas cosas...
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