Suena música de cantautor. Me da igual quién sea, si Serrano, Serrat o Sanz. Sostengo un café entre las manos y aún no lo he empezado por miedo a terminarlo, o quizás a quemarme. Mientras, te pienso, te imagino hablándome, sonriéndome de esa manera tan especial y clavando tu profunda mirada en mis ojos. La verdad es que no te conozco y ni siquiera sé si existes, pero me gusta fantasear con la idea de que estés cerca de mí, que cuando yo te necesite me apoyarás y que mientras duerma, me abraces. Empiezo el café y empieza otra canción, se acabaron las reivindicativas y empiezan las que hablan de amor. Esas en las que las mujeres somos crueles y os cautivamos, una de esas en las que vivís locamente enamorados de nosotras, esas en las que las personas que reflejan parecen de verdad y no como mi historia. Yo, aún te pienso y aunque no te veo, te siento cerca. La canción se acaba, a la vez que mi café que se estaba quedando frío porque no parabas de distraerme, maldito subconsciente. Tu recuerdo se va apagando a la vez que la canción… Hasta la próxima vez que ponga ese disco y encienda la cafetera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario